Luis de Caralt para Círculo de Lectores
1967
442 páginas
Última palabra: ella.
Sinopsis:
No aparece en el libro. Realizada a partir de su lectura. Hofmiller, un intendente, explica a un hombre con el que ha hecho amistad, un capítulo de su vida: cómo conoció al conde von Kekesfalva y a su hija, una chica paralítica. Sintiendo compasión por ella y siendo vanidoso por ser amigo de una familia de alta alcurnia, empezará a visitarlos asiduamente, generando ilusiones a la joven y creando situaciones confusas y peliagudas.
Uff... La historia me ha gustado, pero no me ha gustado nada el estilo de Zweig. Lo cuenta todo, los pensamientos, las sensaciones, y se recrea en todos los detalles y se repiten los diálogos y se alargan hasta el infinito y más allá. Lo empecé con ganas y con la mente abierta, lista para disfrutarlo y ya digo que lo disfruté, pero a las pocas páginas ya vi que eso iba a ser leeeento y lo fue, así que la impaciente era yo por acabarlo.
Hofmiller es un idiota acabado, un niñato que aunque tiene veintitantos años no sabe ni lo que quiere en la vida. Es un cobarde que lo único que busca es el quedar bien con todo el mundo, pero intentando que la mierda no le salpique cuando las cosas se ponen feas y que solo trata de huir, en todos los sentidos, hasta que consigue que los demás le solucionen las papeletas.
No puedo recomendarlo porque se me ha hecho largo, lento y tedioso, pero a quien le gusten las novelas psicológicas y detalladas disfrutará con él.






