Plaza & Janés
1ª edición: noviembre 1996
478 páginas
Última palabra: casa.
Sinopsis:
Continuación de Parque Jurásico, esta obra retoma los aspectos más inquietantes de la trama original y logra una narración tan emocionante como sólo el talento del autor podía conseguir. En la isla de Costa Rica donde la pesadilla comenzó, se encuentran varios cadáveres de dinosaurios. El paleontólogo Richard Levine organiza una expedición y consigue que Ian Malcolm, uno de los pocos hombres que conoce lo que realmente ocurrió en aquella isla remota, colabore en la arriesgada empresa. Como es sabido, esa isla fue el verdadero «laboratorio» del parque, donde los dinosaurios eran «fabricados» y criados sin ningún criterio científico por los responsables de una empresa cegada por los intereses económicos. Ahora las consecuencias de tales manipulaciones son pavorosas: los dinosaurios se han vuelto violentos e impredecibles y amenazan con extender su salvaje hegemonio a todo el planeta.
Después de una relectura del primero (que no me impresionó tanto como la primera vez que lo leí), me metí de lleno en la segunda parte, que le tenía ganas desde hacía tiempo.
Creo que no iba con las expectativas altas, de hecho, la segunda película me parece la más mala de todas, así que no esperaba mucho y, aún así, me resultó lento y más flojo que el primero, en el primero hay más acción, este segundo es más contemplativo, además de forma literal, porque se suben a una plataforma y desde ahí van filosofeando, sobre todo Malcolm, que llegas a gritarle al libro pidiéndole que se calle...
No solo Malcolm se hace insufrible, Levine también... No sé si es marca del escritor el tener siempre algún personaje odioso.
Para mí, el mejor, Dodgson.
Como curiosidad, en la película Jurassic World: el renacer toman dos o tres ideas de este libro.
Parece más un producto hecho para volver a sacar dinero debido al éxito del primero. Entretenido sin más, aunque lo considero innecesario...






