Editorial Juventud. Colección Z.
Octubre de 1965
224 páginas
Última palabra: egoístas.
Reto Walt Disney: Clásico nº14
Sinopsis:
Una obra clásica de la literatura moderna que ha sido llevada a la pantalla y que apasiona a los adolescentes y a las personas mayores. La figura de Peter Pan es el prototipo de un luchador prodigioso y valiente que se enfrenta tanto a los lobos como a los piratas. Un mundo de imaginación que revela la maestría de un narrador excepcional.
Tengo que reconocer que ha sido un libro que me ha costado mucho leer. El narrador omnipresente y que atraviesa continuamente el estado de adulto y niño o el cambio entre "espectador" y "actor" en la novela (el "vamos a ver qué pasa porque no lo sé" o "yo sé lo que pasa, pero no os lo diré" o incluso el "podemos avisar a X de Y, pero no lo vamos a hacer para no cambiar la historia") no me han acabado de convencer. Tampoco Wendy que aquí se nos presenta como una niña que, aunque ya sea más madura que sus hermanos (por eso de que las niñas maduren antes) y juegue a mamás y papás y tenga tan interiorizado el rol de la época victoriana de madre-amante-esposa no deja de ser una niña ñoña y bastante desquiciante... Como desquiciante me ha parecido el propio Peter Pan, arrogante, vanidoso, ególatra y prepotente. Dicen que los niños son así, crueles e insensatos en sus acciones, sin prever las consecuencias (parece ser que en Nunca Jamás no hay consecuencias) y Pan es un ejemplo claro. Como a mí ya de por sí no me gustan los niños, imagino que no he sabido sacarle el lado positivo de esto, aunque dudo que nadie quiera tener un hijo como Peter Pan (en ciertos momentos me ha recordado al personaje de Macaulay Culkin en la película
El buen hijo).
El Capitán Garfio, con sus monólogos filosóficos y su "bipolarismo" y los irritantes Niños Perdidos que no saben hacer otra cosa que repetir lo que ha dicho el otro...
Considero que es un libro con una lectura mucho más profunda y mucha psicología a encontrar entre líneas (la relación edípica de Peter hacia Wendy, los celos de todas las mujeres presentes [Campanilla, Wendy, Tigridia, las sirenas...], la seducción de las sirenas para llamar la atención de Peter, los roles maternales y proteccionistas de la Sra Darling, la metáfora de la ventana...), pero no me ha gustado la presentación de tales teorías.
En cuanto a la película, comparada con el libro, muchos de esos aspectos psicológicos no aparecen, excepto, quizá, el de los celos que es el queda más remarcado (Campanilla hacia Wendy cuando Peter la quiere llevar a Nunca Jamás, de Wendy a Tigridia durante el baile...).
También cambia la línea temporal; así como en el libro pasa bastante tiempo entre la desaparición de los niños y su vuelta y los padres esperan ansiosos y preocupados su regreso, la película da a entender que pasa todo en una noche en el mundo real donde los padres no son conscientes de que sus hijos han estado ausentes y el tiempo en Nunca Jamás pasa de manera diferente.
El físico y el carácter de los protagonistas también ha cambiado. Tanto Peter Pan como Wendy, pese a seguir siendo niños, físicamente parecen algo más mayores, Wendy no es tan ñoña y Peter Pan, más que ser ególatra, parece ser más un líder nato al que los Niños Perdidos siguen por convicción más que porque él lo ordene.
Puede que esté influenciada por el recuerdo de la película vista durante mi infancia y por eso me gusta más ésta que el libro, pero, ahora que lo he leído me da la sensación que pese a ser la misma historia no tratan de lo mismo por lo que no se pueden llegar a comparar.